Festival de la Ciudad, Mérida 2008

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Merida welcomes you

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WiZiQ, un sitio para tomar clases en línea

Hace poco más de un mes, mientras me encontraba inmersa en mis andanzas nocturnas por la Internet y buscando recursos para mi capacitación permanente en el idioma inglés, encontré por puro y afortunado “churro” un sitio web orientado a la enseñanza académica en línea.

Este sitio llamado WiZiQ y cuya sede está en la India, ofrece la posibilidad de registrarte como profesor y publicar un perfil académico. Asimismo, entre otros servicios propios de una red social, te permite el uso de una plataforma con las características de Aula Virtual, ya sea tomando algunos de los variados cursos  que  ofrecen los profesores, o  lanzando  tu proyecto personal de enseñanza en línea y moderando tus propias sesiones. Los cursos pueden ser con un costo previamente acordado con el profesor o gratuitos.

View WiZiQ Profile of Gladys Gahona

View WiZiQ Profile of Gladys Gahona

Pues bien, me registré como profesora particular de Matemáticas, Física y Química, para después inscribirme a cuanto curso gratis de inglés pudiera encontrar,  así como a las demás áreas (incluyendo las mías),  para beneficio de mis afanes de conocimiento y de mi cartera.

Prof. B. L. Raina

Prof. B. L. Raina

Déjenme contarles que, como es de esperarse, la gran mayoría de los profesores que imparten clases públicas (gratuitas) son originarios de la India. A caray, que experiencia tan extraña, tratar de entender un inglés hablado con acento indio (indio es el gentilicio correcto para los originarios de la India). Pues a aguzar el oído y la concentración y a tomar clases de matemáticas impartidas en idioma inglés por un profesor de la India.  Ah que buenos profes son algunos de ellos,  especialmente uno llamado Profr. B. L. Raina.

Lo busco, lo busco y sí lo busco… ¡Eureka! También hay profesores canadienses, norteamericanos, europeos, orientales y latinoamericanos. Mira nada mas… heme aquí tomando clases en vivo y a todo color con maestros de cualquier nacionalidad. Quién me lo iba a decir, cuando en la primaria mis profesores sólo hablaban español con acento yucateco.

Ms. Snyder

Ms. Snyder

También estoy asistiendo a clases semanales de ESL (inglés como segunda lengua) con una profesora norteamericana de origen cubano, Ms. Snyder. Esta profesora ha llamado mi atención por el entusiasmo y pasión que demuestra en cada sesión. Es capaz (como le sucede a una servidora), de extender su clase el tiempo que sea necesario para cumplir cabalmente con su programa del día. Ella imparte cursos online con costo durante toda la semana y los sábados y domingos se dedica a ofrecer clases gratuitas de muy alta calidad.

Nellie Deutsch

Nellie Deutsch

Y para coronar mi “top ten” de los profes que destacan en WiZiQ, el premio se lo lleva Nellie Deutsch, profesora  de inglés, facilitadora online, investigadora  y candidata a un doctorado en Educación por la  Universidad de Phoenix, Az. USA, instructora de la Universidad de Tel Aviv, Israel, ampliamente conocida y reconocida en el ámbito educativo a nivel internacional, y por encima de todos estos adornos, una persona excepcionalmente amable y sencilla. Gracias a ella y sus labores en pro de educación gratuita y accesible para todos, me involucré en un proyecto muy especial: WikiEducator, del cual hablaré en próxima ocasión.

Existen en la Internet numerosos sitios web que ofrecen el servicio de “Aula Virtual”, existen también una cantidad cada vez más numerosa de profesores que ofrecen sus servicios de enseñanza en línea (online), y por fortuna existen cada vez más recursos educativos gratuitos. Les invito a ir por ellos, si están en inglés, pues aprendamos inglés, si somos buenos programadores vamos a desarrollar recursos en nuestro idioma.

Que no quede por nosotros el cumplimiento de la noble tarea de enseñar pues, en la medida que enseñamos también estaremos aprendiendo.

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Pesca y snorkel en Xcalacoco 5 Agosto 2008

Pues señor, resulta que ya llevamos estos dos ultimos domingos veraniegos disfrutando en familia de hermosísimos y soleados días en Xcalacoco. Segun mis calculos Xcalacoco queda como a unos cinco kilometros al norte de Playa del Carmen, Quintana Roo.

Qué bonito es Xcalacoco

Qué bonito es Xcalacoco

Es de modo natural una punta de playa con una exquisita belleza, arena blanca, mar transparente y la vista de la Isla de Cozumel en el horizonte. No bien has tocado el agua y ya estas caminando en zona de arrecife, al principio pedregoso, y unos metros adentro fondos arenosas y pecesillos de colores por todos lados, pequeñas fosas con cuevas repletas de mas peces. No hay vistosos corales pero si gran cantidad de pasto marino.

Asi que el primer impulso fue lanzarnos con el equipo de snorkel a “peinar la zona”, bordeando la punta prácticamente en el vértice de la misma nos encontramos una agradable sorpresa: un ojo de agua brotando del fondo, con el consiguiente cambio en la visibilidad por el movimiento del agua y la diferencia en temperatura y densidad. Casi puedo tener la certeza que es el encuentro con el mar de uno de muchisimos  ríos subterraneos que existen en nuestra península.

El primer domingo fue de snorkel, juegos de playa con los niños, reconocimiento de la zona, intentos infructuosos de casting con señuelos de superficie parada sobre piedras resbalosas, y rapidamente a establecer contactos para concertar algun viaje de pesca. Ahi mismo vive con su esposa don Zipo (asi dijo que se llama), un paisano cozumeleño de unos 60 o 65 años y con una vitalidad que ya quisiera (no pido mucho) a mis cincuenta años. Misión cumplida, cita concertada para una salida de pesca y snorkel al siguiente domingo.

El segundo domingo, a eso de las 10 am llegamos y ya don Zipo nos esperaba con la carnada preparada, subimos todo el armamento a la lancha y nos lanzamos a trolear con rumbo al norte bordeando la costa, primero coloque un señuelo de baja profundidad color “asardinado con su boquita roja” de dos piezas, pero a la velocidad que llevabamos de troleo resulto que brincaba mucho a la superficie y como que quería volar, tuvo un buen ataque pero no se enganchó bien el bicho. No supe que fue pero lo más problable…. asi es, barracuda.

Tan lindo mi matabarracas

Tan lindo mi matabarracas

Cansada del señuelo saltarín, cambié a mi “matabarracas”. A ver si como roncaste en la Laguna Bojórquez, pescas aquí en la costa. Tan lindo mi matabarracas, no le importó la velocidad de troleo, qué lindo se veia nadando.

Maaaaaaaaaa… casi luego luego vino un ataque feroz de una barracudaa, ahora si, ésta no se me escapa, a meter freno poco a poco a mi carrete, les quiero decir que tenía cierto temor de romper el carrete o la caña pues fue su “primera vez” troleando en la costa.

Pero muy bien que se portó ya con el freno asegurado a recoger rápido. Don Zipo pensó primero que era una sierra por la pinta que traía en el salto pero naaaaaaaa… barracuda. Ni modos mi señuelo todavía es mono-especie. Hubo dos “encuentros cercanos” más de otras barracudas pero no mordieron el señuelo.

Llegamos a un arrecife y de inmediato a snorkelear. Ahora si, hermosos corales por todos lados, peces y mas peces de todos tamaños, dos rayas medianitas. Quiero compartirles mi especial felicidad y orgullo pues fue el estreno de mi sobrino-nieto de 10 años Sergio con el snorkel y se comporto a la altura, venciendo temores naturales e incomodidades del chaleco y equipo. Más pudo en él el entusiasmo por descubrir un mundo submarino que solo habia conocido en fotografías o videos.

Luego don Zipo nos llevó a una zona de buceo mas profunda, serían unos 4 o 5 metros en fondo arenoso con pasto marino. Y me dispuse a probar mis capacidades perdidas hace varios años gracias al mal hábito del cigarro, que afortunadamente dejé hace más de 3 años. Gracias a mi visor graduado ahora sí puedo ver hasta la piedrita mas chirris, vi en el fondo un caracol y me dije: ¡ya la hice… ahi esta mi objetivo! Dos  o tres respiraciones de preparación, a tomar aire y alla voy… tiro vertical hacia abajo… tomo el caracol… voy para arriba, despacio que llevo prisa… Asuuuuuuuuuuuuu… ¡LO LOGRÉ! y hasta me sobró aire. Un lindo caracol (sin inquilino).  Como no hubo interesados para quedarse con él, pues de vuelta al mar.

Despues de un hermoso dia en Xcalacoco

Despues de un hermoso día en Xcalacoco

Tercera parte del tour, fondeo y sesión de pesca en formación “T en B” (todos en bola) en unas piedritas que ese dia estaban llenas de chacchíes en tamaños mediano a pequeño, los nemos, como ya he aprendido  y quiero transmitir a los chicos… de regreso al mar.

Una “casi” pesca de barracuda mediana con anzuelito parguero de poco menos de 1 pulgada (no me se eso de la numeración), sin líder, yo pensé que había sido un buen pargo pero al llegar a la superficie la barracuda pega el salto y se desengancha.

Ya para regresar, don Zipo nos dejó boquiabiertos con la conocida “degustación” para saber si la barracuda no estaba ciguatada: autopsia, y mordisco al hígado. No se le entumecio la lengua… nuevo mordisco… sólo para estar completamente seguro.

Ésta fue una gran experiencia personal y familiar. De verdad les recomiendo el lugar, y si van, pregunten por don Zipo, por una modica $uma, él les arma el tour. Quedamos en que va a contactar a un amigo que alquila equipo de buceo autonómo, pues conoce varias zonas de buceo a 40 pies de profundidad. A ver si se nos hace.

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Balseada en la Laguna Bojorquez Mayo 2008

Con la novedad que el sabado pasado salimos de pesca Adrian, Marco (mi esposo) y yo. La travesía fue en la nave inflable de Adrian.

Muy tempranito fue la cita en el muelle del Poktapok, los preparativos para botar la lancha fueron bastante rapido (se ve que Adneto ya tiene callo pues nosotros solo nos haciamos bolas y él tenia que guiarnos) a pesar de nuestra novatez y del viento que levantaba olitas inteesantes en la laguna Bojorquez nos hicimos a la “laguna” a eso de las 8AM.

El plan de navegación era darle vueltas y vueltas a la isla del Poktapok y castear hacia los manglares del canal del puente a ver si los robalitos todavía tenian hambre. En tanto prepare una caña mia para trolear a ver si de perdis se pegaba algun pez pasto, botella o bolsa. Decidi no llevar carnada pues esta vez tenia yo que aprender a pescar con señuelo, Adrian me pidio que ponga el primer señuelo y yo con cara de what mejor le enseñe mi arsenal y le pedi que seleccionara el mas adecuado, le arme su lider de niquelina y listo, a trolear.

Y nos hicimos a la laguna en la balsa inflable

Y nos hicimos a la laguna en la balsa inflable

No habia terminado Adrian de decirme que el canal era de barraca segura cuando zas… el primer enganche y yo bien emocionada comienzo a trabajar al bicho, ponle freno… quitale freno, dale linea, recoge y todo eso… Adrian apurado tratando de darme las instrucciones correctas mentras controlaba la lancha, y cuando nos dimos cuenta ya estabamos bajo la proa de un yate atracado y la caña entre los cabos del yate.

Pues a darle y salir de ahí, y la pobre barraquita esperando alla bajo el agua… Al fin desenredados va saliendo la primera y con la sorpresa que no mordio el anzuelo, creo que le fallo la vista, ataco donde no debia y solita se engancho en el lomo. Asi que la primera salio robada. A partir de ese momento conferi a Adrian el título de “Padrino de señuelo”. Al fin a mi caña se le habia quitado la salación y habia apañado una barraca de respetable tamaño… Y CON SEÑUELO!!!

Barracuda

Barracuda

De ahí nos fuimos a castear los robalitos a los manglares pero nada… solo vimos unas lisetas y un hermoso paisaje. Nos dedicamos a “peinar la zona” sin lograr un avistamiento interesante, mientras ya traiamos dos cañas troleando. Se nos ocurrrio cruzar la cuenca norte hacia las balizas de entrada al llamado “paso del aguila” pero decidimos regresar pues el oleaje estaba mas fuerte en esa zona.

Asi que de vuelta a la laguna Bojorquez y comienza la fiesta de ataques de barracas, las “nemos” pues regresaban al agua, salvo algunas que por la forma como se engancharon no tenian posibilidades de supervivencia.

A eso de las once hicimos una parada de emergencia en los pits. Marco fue al OXXO por provisiones y un café bien cargado pues aun no acababa de despertarse y de nuevo a peinar la zona.

Les cuento mi enésima caida al agua: íbamos pasando debajo del puente cuando se le engancho su señuelo a Adrian en una piedra… como el oleaje no estaba tan canijo pues se me hizo fácil y que me bajo a las piedras para tratar de desengancharlo en eso sopla una rachita de viento medio intensa y…. de reversa mami… al agua con el estilo mas ridiculo posible… maaaaaaa perdi mi glamour.

Barracudas y mas barracudas

Barracudas y mas barracudas

Adrian iba recogiendo su señuelo y vimos clarito como lo perseguia una barraca, lo dejo ahí y el bicho ataco violentamente el señuelo, se dio la vuelta y se lo llevo, pobrecito quedo enganchado, y todo en fracción de segundos… no cabe duda, el pez por la boca muere.

Regresamos al muelle a eso de las 2 de la tarde pues el sol ya apretaba recio.

El viento no amaino pero habia zonas muy tranquilas.

La pesca, barracas, barracas y mas barracas. Pero… ¡que sabroso ceviche de barracuda comimos!

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Opiniones de un cronista. Yucatán: un nacionalismo al revés

No pude resistir la tentación de transcribir este interesantísimo artículo escrito por  el maestro Javier Otero Rejon y que publicó el Diario de Yucatán hace 8 años, con motivo de los festejos organizados ese año por ser nombrada mi Mérida como la Capital Americana de la Cultura. Como debe ser, ésta es una transcripción fiel del documento original y de nuevo salpimentada por mí con unas cuantas imágenes alusivas. El tema es tan añejo como actual. Espero que sea de tu agrado, en lo personal coincido plenamente con la propuesta del maestro Otero.

Opiniones de un cronista
Yucatán: un nacionalismo al revés
Por Javier OTERO REJON

Un querido alumno me regaló, quizá por conocer mis aficiones pseudohistóricas, una de esas calcomanías de la bandera de Yucatán. Bueno, me regaló dos y una la pegué en la puerta de cristal de mi cubículo de la U. del Mayab y por tener tanto cuidado de que no quedara arrugada descuidé la orientación de la bandera y quedó al revés: las barras anteriores a las cinco estrellas. No tuvo mayor efecto inmediato que mis alumnos bromearan, una vez más, sobre mi distracción proverbial.

Bandera de la Hermana República de Yucatán (al revés)

Bandera de la ‘Hermana República de Yucatán’ (al revés)

La otra calcomanía la pegué en el coche de mi esposa, donde se luce más que en el mío, que es muy viejo. Me sentí muy original hasta que caí en la cuenta, tarde como siempre, de que muchísimos coches de Mérida las traen en versiones de diferentes tamaños y algunas hasta con la leyenda “orgullosamente yucateco” que la mía no tiene, hecho que no menoscaba mi orgullo por la patria chica.

Entonces comencé a notar por comentarios de la gente que quizá este repentino interés por un símbolo que tan poca presencia tuvo en la historia local esté motivado por un sentimiento que me incomoda: patentizar el orgullo de ser yucateco frente a gente que no lo es y que vive en Yucatán.

Muchos conocen mis opiniones particulares sobre el nacionalismo iconográfico y el valor relativo que doy a una simbología que no esté respaldada por una convicción profunda y manifiesta en actos. Y no es ésta la ocasión de retomar el asunto: cuándo, cómo y por qué Yucatán se hizo parte de México es un asunto muy serio y propio de tratar por gente más capaz que yo.

Más me interesa lo otro: destacar el orgullo de ser yucateco como una forma, ni siquiera elegante, de manifestar rechazo a quien escogió mi tierra para hacerla suya, y me parece tan desagradable y anacrónico como cuando me decían en la ciudad de México, estando allá como estudiante foráneo, que era originario de la “hermana República de Yucatán”.

A veces pienso que la “hospitalidad yucateca” no es algo tradicional sino mitológico y con interpretaciones como la que actualmente comento puede temerse que seamos una sociedad cerrada y pueblerina que se siente amenazada en sus más puros valores y amables costumbres por una horda de “huaches” que nos asaltan como en su tiempo hicieron las tribus bárbaras con la vacilante Roma imperial. Y vemos a Mérida sitiada, profanada y expósita parmi les fauves.

Exagero, como es mi costumbre, pero dando por cierto tal sentimiento en su más baja escala ¿dónde queda el espíritu de la globalización tan alabada? En un mundo que camina hacia una interculturización más amplia y saludable ¿dónde nos ubicamos con un sobrevaluado culto al panucho y a la jarana, al que, estadísticamente considerado, tampoco resultamos significativamente muy devotos?

Mérida. Capital Americana de la Cultura para el año 2000

Mérida. Capital Americana de la Cultura para el año 2000

¿Ser la Capital Americana de la Cultura implica recibir sólo visitantes de paso, verdaderos turistas a los que recibimos con gozo y los despedimos con más?, Quizá no fue casual que yo pegara mi banderita al revés, quizá fue mi inconsciente sabio que me dictó una medida “nacionalista” más amable y generosa que ese “nacionalismo” de puertas y corazones cerrados que podrían estar preconizando otros.

Amo mi ciudad y mi estado: mi vida está geográfica y espiritualmente en ellos. Con todas mis limitaciones vuelvo la brújula de mi atención hacia ellos y sus valores son gozosamente míos. Pero no son realidades estáticas ni acabadas sino vivas que crecen al ritmo de los tiempos y deberían acoger con la generosidad de antes a los forasteros que la quieren ver como su Tierra de Promisión.

Por causas y en formas distintas Yucatán se abrió a razas no nativas: los españoles, los árabes, los chinos, muy pocos judíos y negros, y una gama de mestizajes resultó de esa apertura. Ahora es la ocasión, renovada pues no es nueva, de los “huaches” (hay quien dice que más allá de Campeche todos son “huaches” de modo que el vocablo equivale a “gentil” en Judea y a “bárbaro” en Roma).

Mi nacionalismo es atesorar estos valores propios, pero no para guardarlos como un “talkú” que se niega egoísta al inmigrante, sino para compartirlo con él. ¿Necesitamos hacer la metafísica del panucho para oponerlo al sope, oponer el español hablado por Cholo al “cantadito” de “la India María”, el arrullo de la trova al ímpetu del mariachi? La convivencia implica buscar las semejanzas, porque las diferencias separan.

Mérida. Arco de los Dragones

Mérida. Arco de los Dragones

Mérida es una ciudad abierta desde siempre. Los enormes vanos del Arco de Dragones no tienen puertas porque esta es una ciudad para entrar y quedarse en ella si te gustan su paz, su calor y sus mosquitos. Seamos nativos amigables, abramos la puerta y no el postigo, ofrezcamos la palma con los cinco dedos extendidos y no sólo el índice mostrando que “por allá se vuelve a México”. Seamos la Capital Americana de la Hospitalidad, no por un año sino por todo el nuevo milenio.

Y si sentimos incomodidad en la convivencia con los fuereños, ya inevitable, que por nosotros no quede el encuentro amable.

También habría que hablar, será en otra ocasión, de la actitud de quien llega y sus modales. Es cierto que a unos cuantos habría que educarlos mejor, pero eso sólo convendrá hacerlo después de brindarles nuestra casa y nuestro corazón y de darles de beber en una jícara un poco del agua dura de nuestros pozos para que ya nunca se vayan.

Un día, con ocasión de impertinencias intestinas, dije que Mérida era “la ciudad de todos”. Hoy lo reitero haciéndolo extensivo a quienes hallan en Mérida lo mejor que tenemos para darles: un nuevo hogar.- J.O.R.- Mérida, Yucatán, junio de 2000.

Documento original: http://especiales.yucatan.com.mx/especiales/banderadeyucatan/02060001.asp

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La bandera yucatanense. Conozcamos nuestra historia

Yucatán es la tierra que me vio nacer. De ahí son mis raíces, mis orígenes culturales, mis recuerdos infantiles y juveniles, mi acento al hablar. Navegando por el portal del afamado periódico “Diario de Yucatán”, encontré una serie de artículos realmente interesantes, escritos por un ilustre paisano mío, y me tomé la libertad de compartir uno de ellos. Aqui te dejo una transcripción fiel del artículo que da nombre a este post, publicado en abril del año 2000 y salpicado por mí con algunas imágenes ilustrativas del tema. Al final encontraras el enlace al documento original.

La bandera yucatanense
Conozcamos nuestra historia
Por Fernando AVILA PRADO

Bandera para promover el orgullo de ser yucatanense

Bandera para promover el orgullo de ser yucatanense

Es plausible la reciente labor de promoción del uso de la bandera de la República de Yucatán en toda suerte de artículos que pregonen nuestra identidad y en particular en los automóviles con matrícula yucatanense.

Pero es menester reconocer que un símbolo sólo cobra plena vigencia cuando se conocen a fondo sus causas, para no incurrir en modas que, por su misma naturaleza, resultan superficiales y efímeras.

Sería oportuno, para tal efecto, que aprovechando el creciente entusiasmo se acometiera una empresa trascendental que requeriría de hartos arrestos: nada menos que recopilar, de fuentes autorizadas -que las hay-, imprimir y divulgar, entre propios y extraños, la auténtica historia de Yucatán, no la que inveteradamente se nos ha enseñado, aderezada al gusto oficial.

Claro que de ninguna manera habría de ser el gobierno quien asumiera la responsabilidad de la obra: sería como pedirle al diablo que escribiera el Evangelio. Tampoco el actual, entreguista Ayuntamiento de Mérida. ¿Alguna empresa o conjunto empresarial sin vínculos o intereses comprometidos con el gobierno estatal?

Otro escollo. Pero algo habrá de hacerse; quizá un patronato y una subscripción popular, precedidos de una campaña exhaustiva que sacuda nuestra amodorrada identidad. A grandes rasgos, éste sería un esbozo de una forma de tomar conciencia de nuestra realidad y vocación yucatanenses.

En nuestros días, es lastimero considerar que el orgullo de ser yucatanense se ha esfumado. Haciendo una seria y profunda reflexión, con un análisis sistemático y desapasionado de nuestro pasado y realidad, ¿qué le debemos al Altiplano en función de nuestros orígenes raciales, culturales e históricos? Absolutamente nada.

En mi tierra se baila jarana

En mi tierra se baila jarana

En última instancia, es a España y a Cuba a quienes les cabe el mérito de aportaciones básicas. La jarana, nuestras festividades tradicionales sustentadas en el santoral cristiano, la arquitectura colonial civil, militar y religiosa, las costumbres adoptadas de la Madre Patria y asimiladas a la del Mayab milenario, aunadas a la gastronomía, a la música y a los giros lingûísticos del Caribe, dieron como resultado esto que llevamos en la sangre y en el alma, y que sencillamente se llama Yucatán.

No es un falso criterio reaccionario ni colonial lo que me lleva a emitir ciega y apasionadamente estas breves consideraciones. Es, ante todo, el profundo amor a un Yucatán que se nos muere en las manos, sin nosotros hacer nada. Para contrarrestarlo no se trata de hacerlo a escala oficial-municipal, sometida a un patrón centralista, manteniendo ballets folklóricos, ni organizando muestras periódicas de costumbres y tradiciones difícilmente auténticas. Nada más falso, cuando es bien sabido que el centralismo trata de borrar identidades, perfiles y características propias, y en el caso de Yucatán, con marcado desprecio.

Intendencia de Yucatán

Intendencia de Yucatán

Conozcamos nuestra historia propia. Sepamos que la Capitanía General de Yucatán abarcaba Tabasco y Centroamérica, y que Mérida era su capital. Sus puertos más importantes, San Francisco de Campeche y Sisal. No había más que una sola capital, Mérida, y un solo rey, el de España. Yucatán se adhirió a Méjico a raíz de que éste se independizó, en calidad de socio federado.

Nos independizamos sin derramar una sola gota de sangre, ni en contra ni a favor de la Madre Patria. Fue un acto libre. Aquí, antes que un Hidalgo, un Morelos o un Matamoros, hubo un Juan Gómez de Parada y un Vicente María Velázquez. ¿Y cuántos sabemos algo de ellos?

¿Quién sabe de Sebastián López de Llergo, vencedor de las aguerridas tropas mejicanas, enviadas por Antonio López de Santa Anna, con el consejo y complicidad de Andrés Quintana Roo, quien siempre antepuso sus intereses personales sirviendo al Altiplano y viniendo siempre en calidad de embajador y mediador las veces en que nuestros abuelos manifestaron su inconformidad, y como en estos momentos deberíamos virilmente hacer?

¿Alguien sabe que nuestros hombres capturaron en Sisal al presidente Santa Anna, obligándolo a aceptar nuestras condiciones, y que los héroes del Anáhuac eran despachados a Veracruz por los puertos de Sisal y Chicxulub, atados en “cuerdas” con sogas de henequén? ¿Quién ha oído acaso de Lorenzo de Zavala, creador del Distrito Federal y vicepresidente de la República de Tejas? ¿De Manuel Crescencio Rejón, padre del juicio de amparo?

La Guerra de Castas

La Guerra de Castas

¿De Santiago Imán, Manuel Barbachano, Eulogio Rosado y Juan Cupul? ¿Qué se sabe de Jacinto Canek, Tiburcio Cosgaya, Lucas de Gálvez, Sánchez de Aguilar, vallisoletano que murió canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana de la Ciudad de la Plata, provincia de Los Charcas, en lo que ahora es La Paz, Bolivia?

¿Y de Bernardo de Lizana, Cogolludo y don Crescencio Carrillo y Ancona? Sólo el amor a nuestra tierra, a nuestras tradiciones y a nuestra historia, fomentado desde el seno doméstico, podrá, gradualmente hacernos recuperar un orgullo legítimo y natural.

No olvidemos los estragos irreparables que en cuestión de arte sacro y archivos civiles y eclesiásticos cometió Salvador Alvarado, rabioso y anticlerical delincuente enaltecido a “benemérito”. Díganlo nuestra Iglesia Catedral, el Cristo de las Ampollas, el Palacio Episcopal y tantas iglesias, imágenes y tesoros para siempre dañados o desaparecidos, labor devastadora que culminó en la incineración de nuestra bandera.

Y aún se yergue, insolente, su estatua en el fracasado complejo fabril Cordemex y el estadio que lleva asimismo su nombre. En gesto de auténtica hidalguía, don José Díaz Bolio, orgullo de nuestra raza, devolvió su Medalla Yucatán cuando le fue adjudicado el galardón al anodino autor de una biografía del acérrimo enemigo del pueblo yucatanense.

Don José Diaz Bolio

Don José Díaz Bolio

¿Por qué yucatanense y no yucateco? Como acertadamente dice Díaz Bolio, la desinencia -eco es de origen mejica, como en huasteco, cholulteco, mixteco, tuxteco y tantos pueblos y etnias diferentes al grupo maya-.

El gentilicio correcto es yucatanense, como se asienta en nuestros más antiguos y venerables documentos probatorios del nacimiento del Yucatán mestizo. Así lo confirma la propiamente intitulada Enciclopedia Yucatanense, y así lo escriben y dicen quienes poseen una orgullosa conciencia de nuestra identidad.

Todo en nosotros es diferente. El yucatanense es romántico y poeta por naturaleza. En nuestras canciones tradicionales se les canta a la mujer, a semejanza de los antiguos trovadores de la Edad Media, y al amor con todos sus dolores, alegrías y esperanzas. En nuestra lírica no hay hechos de sangre, borracheras, balazos y bravuconadas.

Lindas mestizas que tienen cintura cuncal... Te han hecho bella las pencas del henequenal...

La canción yucatanense gravita entre las estrellas y se pierde en confines de ensueño. Heredamos de España la caballerosidad del guerrero y de nuestras abuelas mayas la dulzura y capacidad de sufrimiento. Y ese es el núcleo de la voz y la guitarra del Mayab.

La auténtica historia de Yucatán está aún por ser escrita, divulgada y acogida en el seno de nuestros hogares.

Sólo así, con conocimiento de causa y plena justicia, podremos ponernos, también en el corazón, nuestra bandera de las cinco estrellas.-

F.A.P.- Progreso, Yucatán, abril de 2000.

Documento original: http://especiales.yucatan.com.mx/especiales/banderadeyucatan/05040001.asp

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